La escleroterapia es uno de los tratamientos que más dudas genera cuando hablamos de arañas vasculares. Es un procedimiento sencillo en apariencia, pero conviene entender bien qué puede conseguir, qué no puede prometer y qué precauciones son importantes antes de decidirse.
En este artículo nos centraremos en la escleroterapia para arañas vasculares. La escleroterapia también puede emplearse en otros problemas venosos, como determinadas varices, malformaciones vasculares o úlceras venosas, pero ese no es el objetivo de esta explicación. Aquí hablaremos de las pequeñas venitas visibles en la piel, de cómo se tratan y de los cuidados necesarios para reducir riesgos.
Índice
- Qué son las arañas vasculares
- Por qué aparecen
- Qué relación tienen con las varices
- Qué consecuencias tienen las arañas vasculares
- En qué consiste la escleroterapia
- Cómo son las sesiones y cuándo se ven los resultados
- Efectos secundarios posibles
- Pigmentación postescleroterapia
- ¿Se puede prevenir la pigmentación?
- Y, dicho esto, ¿qué ocurre si me aparece pigmentación?
- ¿Se puede eliminar la pigmentación?
- Precauciones antes de tratar las arañas vasculares
- PREGUNTAS FRECUENTES
Qué son las arañas vasculares
De forma muy sencilla, las arañas vasculares son capilares de la piel que se han dilatado hasta volverse visibles.
Podemos imaginar la piel como un gigantesco radiador compuesto por millones de capilares microscópicos, interconectados entre sí en una gran red. Cuando algunos de esos capilares se dilatan lo suficiente, dejan de ser invisibles y aparecen como líneas finas, rojizas, azuladas o verdosas.
Son un motivo de consulta muy frecuente y alrededor de ellas circulan muchas ideas erróneas. Siempre hablamos de vasos de menos de 2 milímetros de diámetro, situados dentro de la piel, no debajo de ella. Esto es importante porque las diferencia de las varices, que proceden del sistema venoso superficial y se localizan a más profundidad.
Desde un punto de vista práctico, solemos distinguir dos tipos: las varículas, algo más gruesas y de tono azulado o verdoso, y las telangiectasias, mucho más finas, a veces del grosor de un cabello y de color rojo vinoso. En ocasiones aparecen juntas, formando dibujos parecidos a ramas o pequeñas telas de araña.
Por qué aparecen
La realidad es que no conocemos con precisión todos los mecanismos que explican su aparición. Se ha escrito mucho sobre las arañas vasculares, pero buena parte de lo que se afirma no tiene una base científica clara. Aun así, hay varios factores que parecen influir de forma razonable.
- Factor genético: algunas personas parecen tener una mayor fragilidad capilar. No significa necesariamente que sea hereditario, sino que han nacido con una pared capilar más propensa a dilatarse. Este factor con frecuencia se ve asociado a otras características como el tener la piel fina (aunque no siempre) o la aparición de pequeños hematomas o cardenales ante golpes poco intensos, o incluso espontáneamente
- Factor hormonal: las hormonas femeninas pueden favorecer la dilatación de estos capilares en personas predispuestas. Esto ayuda a explicar por qué son más frecuentes en mujeres, durante el embarazo o con determinados tratamientos hormonales como las píldoras anticonceptivas. Otras hormonas como los esteroides (especialmente los corticoides o corticosteroides) también pueden estar implicadas.
- Sobrepeso: el aumento de grasa en los miembros inferiores puede hacer que los tejidos sean más laxos y menos resistentes, favoreciendo la dilatación de los capilares.
- Edad: con los años, la piel y los pequeños vasos se vuelven más frágiles, como ocurre con muchos tejidos del organismo.
Aunque muchas veces se les atribuye relación directa con las varices, en general no es así: hay personas con varices sin arañas vasculares y personas con arañas vasculares sin varices.
Qué relación tienen con las varices
En general, las arañas vasculares no son varices pequeñas. Son vasos distintos y están en una localización distinta. Las varices son venas del sistema venoso superficial, situadas debajo de la piel. Las arañas vasculares son capilares dilatados dentro de la propia piel.

La relación práctica importante es otra: si una persona tiene a la vez varices o insuficiencia venosa y arañas vasculares en la misma extremidad, el orden correcto del tratamiento debe ir siempre del vaso más grande al más pequeño. Primero se estudian y, si procede, se tratan las varices; después las varículas; y por último las telangiectasias.
Por eso es tan importante realizar un ECO-Doppler venoso antes de iniciar un tratamiento estético de arañas vasculares. Si intentamos cerrar capilares sobre una red venosa con presión aumentada:
- La probabilidad de éxito será menor.
- La probabilidad de recidiva (o sea, que vuelvan a aparecer) será mayor.
- También puede aumentar el riesgo de efectos adversos (flebitis de una variz, trombosis, pigmentación de la piel, etc).
Qué consecuencias tienen las arañas vasculares
Aquí conviene ser muy claros, porque existe mucha información dudosa, errónea o intencionadamente confusa. Las arañas vasculares, por sí mismas, no suelen ser un problema de salud.
- Las arañas vasculares NUNCA son causa de ningún síntoma: no causan dolor, pesadez ni hinchazón. Son demasiado pequeñas para provocar esos síntomas. Si hay molestias en la pierna, hay que buscar otra causa: insuficiencia venosa verdadera, problemas musculares, ciática, articulaciones u otros procesos.
- Las arañas vasculares NUNCA crecerán hasta convertirse en varices. Son vasos diferentes y se encuentran en otra capa del cuerpo.
- Las arañas vasculares no son peligrosas ni provocan complicaciones importantes. La excepción poco frecuente serían algunas varículas gruesas, conectadas a una variz y muy superficiales, que podrían sangrar si reciben un golpe o un roce intenso.
Entonces, ¿cuál es el problema principal? El estético. Pueden resultar visibles, molestas para quien las tiene y afectar a cómo se perciben las piernas, pero no deben presentarse como una enfermedad , y mucho menos grave.
En qué consiste la escleroterapia
Hemos distinguido dos tipos de arañas, las varículas (más gruesas aunque siempre menores de 2mm, y de color verde-azulado) y las telangiectasias (muy finas y de color rojo vinoso). Las varículas se pueden eliminar con eficacia y seguridad mediante escleroterapia. Las telangiectasias, que son mucho más finas (tanto que en ocasiones son más pequeñas todavía que la aguja para pinchar escleroterapia, y por lo tanto no se pueden inyectar), se pueden eliminar mediante láser (este es un tratamiento que se debe realizar al final de todo, cuando ya se ha terminado todo el tratamiento con escleroterapia, y que no vamos a tratar en este artículo por razones de extensión).
La escleroterapia consiste en inyectar un medicamento irritante dentro de la varícula para provocar su cierre. Después se aplica compresión externa, normalmente mediante una media compresiva, para favorecer que la venita se cierre vacía y reducir la probabilidad de efectos secundarios.
La inyección debe ser prácticamente indolora, como una picadura leve de un mosquito. Si molesta mucho, hay que avisar de inmediato al médico, porque puede indicar que no se está inyectando exactamente donde se debería.
Los medicamentos más utilizados son el polidocanol, el tetradecilsulfato sódico o la glicerina cromada, siendo el primero el más utilizado en España. En nuestra práctica utilizamos polidocanol porque ofrece una buena relación entre eficacia, tolerancia al inyectarlo y perfil de efectos secundarios.
El fármaco daña de forma controlada la capa interna de la venita, llamada endotelio. Con el paso de los días o semanas, y con ayuda de la compresión, el organismo acaba pegando sus paredes mediante una pequeña fibrosis. En la práctica, esa microcicatriz hace que la venita deje de verse.

Cómo son las sesiones y cuándo se ven los resultados
La escleroterapia se realiza por sesiones. Como se administra un medicamento, no podemos inyectar toda la cantidad que queramos. Todos los fármacos tienen una dosis máxima y, cuando se inyectan en una vena, ese límite debe respetarse con especial cuidado.
Cuando utilizamos polidocanol, una cantidad generalmente aceptada como segura es una ampolla de 2 ml cada 24 horas como máximo.


Nosotros lo empleamos en forma de microespuma: se mezcla el medicamento líquido con aire para obtener una espuma fina, parecida a un merengue, que permite tratar más área con menos cantidad de fármaco.
- La microespuma tiene más capacidad de cerrar venas que el líquido sin espumar.
- Los 2 ml de medicamento pueden convertirse aproximadamente en 7-8 ml de microespuma, lo que permite tratar más varículas en cada sesión.
- También existe un límite de aire que se puede inyectar, de modo que la técnica debe realizarse con criterio y experiencia.
Si en una sola sesión no se pueden tratar todas las venitas, ¿cuándo puedo continuar con la siguiente? Bueno, hemos dicho que la limitación de dosis es por cada 24h, ¿cierto? Pues al cabo de 24 horas podríamos continuar el tratamiento haciendo otra sesión con el mismo máximo de dosis (en una zona que no hayamos tratado todavía).
Una cosa MUY IMPORTANTE a tener en cuenta es que los resultados no son inmediatos. Empiezan a ser valorables al cabo de 4 a 6 semanas. Por eso solemos revisar a las 6-8 semanas, cuando ya puede decidirse si el resultado es suficiente o si conviene realizar alguna sesión de retoque.


A efectos prácticos, y para evitar que el paciente está liado durante mucho tiempo con este tratamiento, cuando una persona necesita más de una sesión, nuestro consejo es llevar a cabo todas las sesiones que sean necesarias para completar ambas piernas lo más próximas posible. De esta manera, ambas piernas completas irán pasando esas 6-8 semanas hasta la revisión, y el día de la misma se pueden revisar ambas piernas completas de una sola vez.
¿Y cuántas sesiones van a ser necesarias? No lo podemos saber de antemano. Va a depender de muchos factores: de la cantidad de venitas que haya que tratar, de cómo vayan respondiendo al tratamiento (la respuesta puede ser bastante variable de una persona a otra, o incluso de un día a otro en el mismo paciente) y de cómo el propio paciente va viendo el resultado. Por eso nosotros no vendemos “packs” de sesiones ni nada parecido, porque tratamos pacientes: preferimos que cada uno pueda ir valorando qué tal le va, y que siempre tenga la libertad de decidir dejarlo o continuar.


Durante esas semanas, las venitas tratadas pueden cambiar de color, ponerse rojizas o moradas, aparecer pequeños hematomas o incluso volverse temporalmente más visibles y duras al tacto. En muchos casos se trata de un pequeño coágulo dentro de la venita tratada. No suele ser peligroso, pero puede tardar más en reabsorberse (3-4 MESES) y aumenta algo la posibilidad de pigmentación.
El hecho de que las varículas tratadas se cierren vacías (lo ideal) o atrapando un coagulito va a depender en gran medida de lo estricto que se sea usando la media compresiva, y de no realizar esfuerzos o deporte (excepto caminar, que es obligatorio) en los primeros días. Aunque también es cierto que muchas veces, haciéndolo todo correctamente, también nos puede pasar. Si ocurre este fenómeno, sólo hay una solución: tener paciencia, mucha paciencia, hasta que finalmente se resuelva (el cuerpo acaba disolviendo el coagulito y entonces se lleva la venita con él).

Al terminar cada sesión, y antes incluso de levantarte de la camilla, te dejaremos colocada una media compresiva, que vas a tener que utilizar unas 3 semanas (te daremos una prescripción para que puedas traer la marca y modelo exactos que vas a necesitar, no queremos errores). El motivo es que se ha demostrado en diversos estudios que el uso de la media compresiva mejora la eficacia del tratamiento, pero sobre todo reduce la probabilidad y gravedad de los posibles efectos secundarios, y es por eso que la consideramos fundamental (es decir, que sin media no realizamos el tratamiento).
Efectos secundarios posibles
La escleroterapia, cuando está bien indicada y realizada por un profesional experto, es un procedimiento seguro y de bajo riesgo. Pero ningún tratamiento médico está libre de posibles efectos secundarios.
- Alergia al medicamento: como con cualquier fármaco, puede ocurrir. La alergia al polidocanol es poco frecuente (mucho menos frecuente que la alergia a la Penicilina o al Nolotil, por citar un par de ejemplos) y, cuando aparece, suele ser leve, con ronchas o picor que se resuelven en horas o días. Las reacciones graves son muy raras.
- Pigmentación de la piel: es el efecto secundario cosmético más importante y el más característico de este tratamiento.
- Matting: aparición de telangiectasias muy pequeñas alrededor de una varícula tratada. Suele mejorar por sí solo, al menos parcialmente, con el paso de los meses.
- Necrosis cutánea o incluso de los tejidos subcutáneos: es extremadamente infrecuente si la técnica se realiza correctamente, pero su riesgo aumenta mucho si la técnica la realiza personal no experto.
- Flebitis: (desarrollo de un trombo en una vena superficial): es poco frecuente si la técnica está bien realizada, si el paciente usa la media elástica correctamente y si sale a caminar y lleva vida activa. Es poco peligrosa, aunque puede ser muy dolorosa. Ante la sospecha, se consulta inmediatamente al médico, y se pone tratamiento para solucionarla.
- Trombosis venosa profunda (desarrollo de un trombo en una vena profunda): esta es una situación potencialmente mucho más grave que la anterior, y todavía es más raro que ocurra SIEMPRE QUE LA TÉCNICA HAYA SIDO BIEN REALIZADA (entre otras razones, por eso hay que realizar un estudio ECO-Doppler previamente, y que la técnica la lleve a cabo un profesional experimentado). El uso de las medias elásticas de la forma prescrita, caminar y llevar una vida activa son factores que protegen de forma muy eficaz contra esta posibilidad..
La mayoría de complicaciones se relacionan con una mala técnica de inyección (por eso es tan importante la experiencia del médico que realiza el tratamiento, que conozca las zonas “prohibidas” donde no se debe inyectar, el estudio previo, etc, etc), una indicación inadecuada o no seguir las medidas posteriores. La pigmentación, sin embargo, puede aparecer incluso haciendo todo correctamente, tanto por parte del médico como por parte del paciente.
Pigmentación postescleroterapia
La pigmentación postescleroterapia es una mancha marrón u ocre que sigue el trayecto de una o varias venas tratadas. Puede ser discreta, pero en algunos casos resulta visible incluso después de que la venita ya se haya reabsorbido.

La pigmentación parece estar influenciada por determinados factores genéticos, y por lo tanto sólo es predecible cuando a una persona ya le ha ocurrido con anterioridad, o bien cuando se sabe que al sufrir un hematoma, no lo reabsorbe por completo y queda algo de marca (el fenómeno es similar, por una degradación química incompleta de la hemoglobina de los glóbulos rojos del hematoma, y por lo tanto es más probable que también haya pigmentación en caso de tratamiento mediante escleroterapia). También puede ser más probable si el paciente ha manifestado anteriormente casos de cicatrices (de heridas casuales o quirúrgicas) que hayan quedado pigmentadas. En todos estos casos hay que advertir al médico antes de realizar el tratamiento, para que pueda aconsejarte si es conveniente seguir adelante con él.
Un factor que influye mucho sobre la posibilidad de pigmentación es la exposición al sol, por eso se desaconseja realizar este tratamiento en verano. De hecho, no acaba de estar claro si la responsable es solo la exposición solar directa, porque hay otros dos factores que podrían estar influyendo:
1.- Los rayos de sol pueden atravesar la ropa, especialmente los tejidos más finos y más frescos que solemos usar en verano (lino, algodón, etc), de modo que esto no da realmente una protección contra la acción del sol ni, por lo tanto, contra la pigmentación.
2.- Podría ser que también hubiese otro factor relacionado, como es la síntesis de melanina y su regulación por otras hormonas (MSH u hormona melanoestimulante, y melatonina), que el cuerpo fabrica en función de la percepción de las horas de luz. En verano, como el ojo percibe más horas de luz, una parte de nuestro cerebro llamada hipotálamo-hipófisis adecúa su síntesis de hormona MSH (y otros mecanismos reguladores, que intervienen además en el ciclo vigilia-sueño, reproductor, etc). Y es posible (aunque todavía no está definitivamente demostrado) que esto aumente la predisposición a la fabricación de melanina en la piel (el pigmento que nos vuelve morenos), y que eso también sea un factor que aumente las posibilidades de desarrollar pigmentaciones tras las escleroterapia, aunque el sol no nos haya dado directamente sobre las piernas tratadas.
A efectos prácticos, nosotros desaconsejamos llevar las piernas descubiertas (incluso simplemente caminar por la calle llevando pantalón corto) durante los DOS MESES posteriores al tratamiento con escleroterapia. Eso supone que, para pacientes que vayan a estar por nuestras latitudes, terminamos de realizar estos tratamientos a mediados de abril (habría que evitar cualquier exposición al sol hasta mediados de junio, hemos dicho que son dos meses) y los volvemos a retomar hacia finales de septiembre.
Por supuesto, si piensas viajar a destinos tropicales durante nuestro otoño o invierno, donde vas a llevar ropa corta y te puede dar el sol, tenlo en cuenta porque en los dos meses anteriores al viaje no debemos realizar este tratamiento.
¿Se puede prevenir la pigmentación?
Desgraciadamente, en muchas ocasiones no se puede prevenir. Es decir, que haciéndolo todo bien (tanto por parte del médico como por parte del paciente siguiendo al pie de la letra todas las indicaciones), incluso así puede ocurrir. Pero hay dos cosas fundamentales que sí puedes hacer para reducir mucho la probabilidad de que te aparezca pigmentación:
1.- Evitar la exposición al sol o realizar el tratamiento en verano o justo antes del verano (como hemos explicado más arriba).
2.- Utilizar correctamente las medias elásticas de forma estricta, tal y como te aconsejó tu médico. En nuestro caso, colocamos la media justo al terminar la sesión y recomendamos mantenerla sin quitarla para nada durante las primeras 24 horas o algo más (hasta la hora de dormir del día siguiente), y a partir de ese momento, colocarlas antes de levantarse de la cama, llevarlas durante todo el día, y quitarlas justo cuando volvemos a dormir (durante 3 semanas), con la excepción del mínimo momento necesario para la ducha.
Las medias compresivas, bien utilizadas, protegen de forma bastante eficaz contra la mayoría de efectos secundarios descritos más arriba, y reducen bastante (aunque no del todo) la probabilidad de desarrollar pigmentación.
De todo lo expuesto se deduce algo muy importante que quiero te quede bien claro: NO SE PUEDE GARANTIZAR NINGÚN RESULTADO COSMÉTICO CONCRETO, como todo en Medicina, ya que hay factores que escapan a nuestro control, y NO SE PUEDE GARANTIZAR QUE NO VAYA A APARECER PIGMENTACIÓN POSTESCLEROTERAPIA. Si quieres que llevemos a cabo este tratamiento, nosotros vamos a hacer todo lo posible para minimizar esta probabilidad, pero tú debes asumir la posibilidad de ocurra a pesar de todo, a tu propio riesgo.
Y, dicho esto, ¿qué ocurre si me aparece pigmentación?
Bueno, después de lo alarmante que esto pueda haber parecido, la realidad es que la mayor parte de las pigmentaciones acabarán desapareciendo por sí solas. Eso sí, con el tiempo.
Se estima que alrededor del 80% de las personas que han presentado pigmentación, ésta acaba desapareciendo espontáneamente (completa o parcialmente) al cabo de 1 año. Esto significa que hasta el 20% de personas con pigmentación no la reabsorben del todo al cabo de un año y puede quedar “permanente”.

Si aparece pigmentación, hay que evitar la exposición al sol con cremas de filtro solar factor 50+, porque las zonas pigmentadas tienden a captar todavía más color, y puede ayudar a fijarlas.
¿Se puede eliminar la pigmentación?
La buena noticia es que SÍ. Existen algunos tratamientos mediante Luz Pulsada (IPL – VPL) que, en manos expertas, han obtenido muy buenos resultados en la eliminación de pigmentaciones postescleroterapia. Los utilizamos como último recurso en los casos en que, pasado un tiempo prudencial, veamos que la pigmentación no desaparece por sí misma.
Precauciones antes de tratar las arañas vasculares
Aunque, en general, la escleroterapia es un tratamiento sencillo y de bajo riesgo, existen determinadas ocasiones en las que hay que tener precauciones especiales (o, directamente, no realizar este tratamiento):
- Embarazo: no se ha demostrado que la inyección de estos medicamentos no pueda causar un efecto perjudicial sobre el feto, de modo que hay que evitarlos. Además, durante el embarazo lo más probable es que vayan saliendo más varices y arañas vasculares, y que después del parto al menos una parte de ellas desaparezca espontáneamente, de modo que realizar este tratamiento sería inútil. Por último, teniendo en cuenta que el fin es exclusivamente estético y no para tratar una enfermedad, se puede demorar y programar con tranquilidad fuera de un embarazo. De manera que, si crees que podrías estar embarazada, por favor, informa inmediatamente a tu médico para cancelar este tratamiento.
- Lactancia: de manera similar, no se ha demostrado que estos medicamentos no puedan pasar al bebé a través de la leche materna y causar algún perjuicio. Nuevamente, al ser un tratamiento con fines puramente estéticos, se puede postponer sin problema, de modo que, si estás dando el pecho, por favor, informa inmediatamente a tu médico para cancelar este tratamiento.
- Vuelos: como en todos los tratamientos relacionados con varices, está desaconsejado volar en los 15 días posteriores al tratamiento, porque podría aumentar las posibilidades de desarrollar una Trombosis Venosa. Si tienes previsto algún vuelo, por favor infórmanos inmediatamente para reprogramar el tratamiento.
- Inmovilización: para poder llevar a cabo el tratamiento de escleroterapia con eficacia y seguridad, necesitamos que el paciente esté en condiciones de caminar y movilizarse con normalidad. Una persona con dificultades en la movilidad o con una inmovilización total o parcial (por ejemplo, una escayola o una férula) está bajo un riesgo aumentado de potenciales complicaciones (especialmente flebitis y trombosis venosa), por lo que está desaconsejado este tratamiento.
- Tratamientos anticonceptivos y similares (hormonales sustitutivos de menopausia, oncológicos, etc): desde hace muchos años sabemos que esta clase de tratamientos provocan que salgan más arañas vasculares y más deprisa, por lo que convierte en un tanto inútil el tratarlas (las quitaremos por una parte, pero el tratamiento hormonal provocará que pronto salgan nuevas). Pero, además, recientes estudios parecen apuntar que las personas que están tomando este tipo de tratamientos hormonales y se les realiza un tratamiento mediante escleroterapia, podrían tener un mayor riesgo de presentar efectos adversos graves, como flebitis y trombosis venosa, por lo que las Guías Internacionales de Flebología ya están empezando a aconsejar retirar este tipo de tratamientos antes de realizar la escleroterapia.
- Edad: como de costumbre, muchos riesgos y efectos adversos aumentan con la edad. En el caso de la escleroterapia, al menos los riesgos de flebitis y trombosis venosa está claro que aumentan con la edad, por lo que tu médico debe valorar caso a caso, a partir de los 65-70 años, si la relación riesgo/beneficio es favorable o es mejor no llevar a cabo este tratamiento.
El punto más importante es no banalizarlo: aunque busquemos un resultado estético, sigue siendo un tratamiento médico. Debe indicarse tras una valoración correcta y realizarse con las medidas de seguridad adecuadas.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿La escleroterapia elimina siempre las arañas vasculares?
No se puede garantizar un resultado cosmético concreto. En la mayoría de los casos mejora de forma clara las varículas tratadas, pero pueden necesitarse varias sesiones y la respuesta varía entre pacientes.
¿Las arañas vasculares duelen o causan pesadez?
No causan dolor, pesadez ni hinchazón por sí mismas. Si hay síntomas en la pierna, conviene buscar otra causa, especialmente una insuficiencia venosa verdadera.
¿Por qué es importante el ECO-Doppler antes del tratamiento?
Porque permite descartar o detectar insuficiencia venosa y varices asociadas. Si existen varices, deben estudiarse y tratarse antes de cerrar las arañas vasculares. Además, permite detectar potenciales situaciones que volverían la escleroterapia ineficaz, con mayor probabilidad de efectos adversos, o incluso peligrosa.
¿Cuándo se ven los resultados de la escleroterapia?
Los resultados no son inmediatos. Suelen empezar a valorarse a partir de las 4-6 semanas, y la revisión se realiza habitualmente a las 6-8 semanas.
¿Se puede prevenir la pigmentación postescleroterapia?
Se puede reducir el riesgo evitando el sol, planificando bien la época del tratamiento y usando correctamente la media compresiva, pero no puede prevenirse al 100%.
Si tienes interés en conocer mejor esta enfermedad, sus causas, consecuencias, cómo se trata y, mejor aún, cómo podemos prevenir su aparición, lo tienes todo explicado de una forma muy amena en el libro electrónico VARICES: lo que debes saber.

