escleroterapia

Tratamientos de las varices (VI): escleroterapia

La escleroterapia consiste en la inyección de una sustancia en el interior de una vena para causar la inflamación de su pared. Esta inflamación, ayudada por la compresión de las medias elásticas, provocará que las paredes se adhieran y la vena quede cerrada y desaparezca. En esencia se trata de provocar una flebitis química.

Existen distintos fármacos y agentes que podemos emplear para la escleroterapia, y en cada país hay disponibles sólo los que autoriza la legislación vigente. Asimismo la inyección se puede hacer en forma líquida o mezclando previamente el fármaco con aire o determinados gases para transformarlo en espuma, lo cual aporta ciertas ventajas a la hora de tratar venas de determinado tamaño. Leer más…

Piernas

Tratamientos de las varices (V): CHIVA y flebectomía de Müller

La estrategia C.H.I.V.A. fue definida por el Dr. Franceschi (un Psiquiatra francés, curiosamente) en 1988. En una traducción libre del francés significa “Cura Conservadora y Hemodinámica de la Insuficiencia Venosa de forma Ambulatoria”.

Este tratamiento se basa en un concepto: las venas no son la enfermedad sino una consecuencia de un trastorno circulatorio que sobrecarga la vena (generalmente referido a una de las venas safenas). Por lo tanto se lleva a cabo una cirugía mínima para simplemente eliminar el mecanismo de hiperpresión sin extirpar la vena en sí misma, que queda en el cuerpo. Leer más…

Esquema stripping

Tratamientos de las varices (IV): la cirugía clásica

La cirugía clásica de las varices consiste básicamente en extirpar la vena enferma: puesto que está ocasionando un perjuicio para el retorno venoso de la extremidad, al quitarla su trabajo será asumido por el resto (más importantes y que además siguen sanas) y con ello el problema queda solucionado.

El caso más frecuente es el de la insuficiencia de la Vena Safena Interna (la más importante de las venas del Sistema Venoso Superficial, que recorre la cara interna de la extremidad inferior desde el tobillo hasta desembocar en la ingle). La técnica para extirparla se llama “safenectomía” (o “stripping” en los países de habla inglesa). Esta técnica se inventó en torno a 1905 ( ¡hace más de 110 años! ) y prácticamente no ha sufrido ninguna modificación importante desde 1954 ( ¡más de 60 años! ). Leer más…

Medias compresivas

Tratamientos de las varices (III): los secretos de las medias compresivas

La media elástica actúa comprimiendo la extremidad de forma desigual: la compresión máxima se ejerce a nivel del tobillo y va decreciendo conforme ascendemos en el miembro. Esta diferencia de presiones favorece el “ordeño” de las venas e impulsa el flujo sanguíneo hacia arriba. Si combinamos a la vez esta compresión externa con la compresión interna (la que hacen los músculos de las piernas al caminar o hacer deporte) aumentamos su eficacia: ésta es la razón por la que aconsejamos caminar o hacer deporte con las medias compresivas colocadas.

Son MUY EFICACES en mejorar o eliminar los síntomas propios de las varices (dolor, pesadez, cansancio de las piernas, edema…). Prácticamente no tienen efectos secundarios (salvo que una persona sea alérgica al látex o alguno de sus componentes, en cuyo caso hay que buscarle una solución especial), y muy pocas contraindicaciones (es decir, muy pocas personas tienen desaconsejado su uso). Leer más…

piernas sin varices

Tratamientos de las varices (II): SIETE (7) medidas higiénico-posturales de utilidad

Existen diversos cambios en el estilo de vida que mejoran la insuficiencia venosa, y la mayor parte son ampliamente conocidos, aunque también aquí se suelen incluir muchas falsas creencias (como por ejemplo, el mito del agua del mar). El uso de estas medidas también es un buen método para prevenir la aparición o empeoramiento de las varices. Algunas de las medidas que sí resultan de utilidad son:

  • Mantener el peso adecuado: el sobrepeso y la obesidad empeoran la insuficiencia venosa, porque el aumento de la grasa abdominal puede dificultar el retorno venoso de las piernas hacia el corazón.
  • Evitar ropa demasiado ajustada que comprima las zonas más altas de la extremidad o el abdomen, porque también dificultan el retorno de la sangre. Leer más…